La jícama

Jícama información general

La jícama (Pachyrhizus erosus), también conocida como nabo mexicano, es un tubérculo de la familia de las Fabaceae con origen en Centroamérica, especialmente en México. Su cultivo se debe a sus raíces tuberosas, apreciadas en su gastronomía. La taxonomía de la Cynara scolymus corresponde a la siguiente clasificación científica:

Reino: Plantae
Division: Fanerógama Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Fabales
Familia: Fabaceae
Subfamilia: Faboideae
Tribu: Phaseoleae
Género: Pachyrhizus
Especie: Pachyrhizus erosus

Siendo la jícama originaria de centroamérica, los españoles (junto con otros alimentos) la introdujeron en Europa y Asia. Comenzando por Filipinas, la jícama se extendió  Indonesia, a todo el sudeste de Asia y a China. El nabo mexicano crece hasta alcanzar los 5 metros de altura y se cultiva en aquellos climas tropicales y subtropicales que no corran el riesgo de inundación. Con su corteza quebradiza de color marrón y su interior de color blanquecino, la jícama suele tener unos 30 cm de diámetro. Su sabor es dulce y esto favorece a que se pueda consumir crudo con sal y limón en ensaladas o en forma de zumo de jícama.

jicama

Propiedades de la jícama

Este tubérculo tiene diferentes usos a nivel medicinal, entre ellos están sus facultades anticonceptivas, ayudar a prevenir los doleres de riñón, luchar contra la inflamación muscular. En todos los casos mendiconados se utilizan las raices y las semillas para tratar las diferentes enfermedades. Dentro de las propiedades de la jícama vamos a diferenciar dos grupos:
• Química: Son las semillas de la jícama las cuales poseen facultades químicas tales como taninos, grasa líquida o resina.
• Farmacología: Son varios los diarios de historiadores que relatan como los médicos utilizaron con grandes resultados la tintura de las semillas del tubérculo y el aceite de ricino como remedio contra la sarna.

Valor nutricional por cada 100 g
Energía 38 kcal 159 kJ
Carbohidratos: 8,82 g
 • Azúcares: 1,8 g
 • Fibra alimentaria: 4,9 g
Grasas: 0.09 g
 • Grasas Saturada: 0,021 g
 • Grasas Poliinsaturada: 0,043 g
 • Grasas Monoinsaturada: 0,043 g
Colesterol: 0 mg
Sodio: 4 mg
Potasio: 150 mg
Proteínas: 0,72 g
Agua: 117,1 g
Vitamina C: 26,3 mg (32,8%)
Vitamina E: 0,6 (5%)
Vitamina K: 14.8 µg (14%)
Calcio: 15,6 mg (1,6%)
Hierro: 0,8 mg (5,2%)
Magnesio: 15,6 mg (5,2%)
Manganeso: <0,1 mg (3,9%)
Fósforo: 23,4 mg (3,3%)
Potasio: 195 mg (9,8%)
Zinc: 0.2 mg (3%)
% de la cantidad diaria recomendada para adultos.



Beneficios de la jicama

Entre las diferentes beneficios de la jícama se pueden encontrar propiedades capaces de luchar contra la gota y las inflamaciones. Este tubérculo posee gran cantidad de beneficios para la salud y para regular el peso. Algunos de dichos beneficios son la relación de la jícama y la diabetes la cual se puede prevenir debido a su ínfimo nivel en carbohiratos y gran cantidad en fibra. El nabo de méxico posee una alta concentración en vitamina C la cual ayuda a fortalecer el sistema inmunológico de las persona.

Por último, uno de los beneficios más destacados del tubérculo son las propiedades de la jícama para adelgazar.

Para aquellos que quieran regular su peso o se estén sometiendo a dieta, la jícama es un alimento perfecto para tomar como aperitivo gracias a su alto poder nutritivo y su baja cantidad en calorías. Es el alimento perfecto como sustituto a las grasientas patatas fritas.

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Jicama, ¿Para qué sirve? y Recetas con jícama

La jícama es un tubérculo muy apreciado en la gastronomía y por ello es importante saber como se debe servir correctamente. Una mala elaboración de la jícama puede llegar a ser peligrosa ya que sus semillas son venenosas. Son múltiples las maneras en las que se puede consumir la jícama y por ello son varias las maneras con las que podemos jugar con las diferentes recetas a realizar con este asombroso tubérculo. Desde acompañante para ensaladas, hasta nutriente sabroso en forma de sanck, este alimento mexicano se puede ver en varios platos de la gastronomía centroamericana. Al igual que con cualquier otro tubérculo, comenzamos lavando la piel, para luego quitarle la piel. Es un alimento que se puede consumir en crudas rodajas y que combina a la perfección con ensaladas de frutas o con diferentes vegetales.

El acompañante perfecto para estos platos son el jugo de limón y algo picante como el chile o pimentón. Con las raices de la planta podemos utilizarlas para darle sabor a las sopas. Por último, como ya hemos mencionado anteriormente, funcionan muy bien como sustitutas a las patatas fritas, por ello la jícama también es un tubérculo que podemos freir para acompañar cualquier otro plato como carnes o arroces.

 

Ensalada de Jícama

Para preparar la ensalada de jícama no necesitas grandes conocimientos culinarios, ni tampoco mucho tiempo. Si dispones de los ingredientes es una receta rápida y nutritiva. Para elaborarla necesitarás 3 cucharadas de limón, 2 de aceite de coco, 2 de azúcar, tres cuartos de pimienta negra, 1 debolla roja muy bien picada, un tercio de taza de cilandro picado y por último, la ya conocida jícama cortada en rodajas. Ahora solo necesitas un cuenco y batir bien todos los ingredientes.

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